domingo, 16 de septiembre de 2012

Dinero para continuar estudios de Violín en extranjero

Ruego a usted leer este artículo publicado recientemente en el Diario El Centro (Región del Maule) que explica gran parte de mi historia.

Talquina gana plaza en escuela alemana de música

Fecha de Edición: 07-08-2012

TALCA.- Inés Vega es una joven violinista talquina, que vive una realidad de contrastes muy extremos. Mientras goza la alegría de haber ganado un cupo para estudiar en una prestigiosa escuela de música alemana, necesita dinero hasta para comprar un violín, porque trabaja con uno prestado.
Podrá estudiar un ‘bachelor’ en la Musikhochschule Lübeck (Escuela Superior de Música de Lübeck), en Alemania.
Hasta el año pasado era alumna de la UC, donde terminó el segundo año en la carrera de Intérprete Superior en violín.
“Mi formación del ciclo básico fue en el Conservatorio de la Universidad de Talca, comenzando mis estudios de piano con la profesora Elena Scherbakova cuando tenía cinco años (lo dejé a los 14 años)… a los ocho años (1998), tomé clases de violín con Americo Giusti hasta el año 2006. Fue él quien me recomendó tomar clases particulares con Álvaro Parra, ex profesor en la UC, actual miembro de la Konzerthaus Orchester en Berlin”.
Sobre el Conservatorio de la U. de Talca, dice que “me dio todas las herramientas instrumentales y vocales (fui miembro del Coro de Niños, dirigido por Mirta Bustamante y del Coro de Cámara, dirigido por Guillermo Cárdenas). Me formó además en Teoría de la Música y Armonía (con María Inés Villarroel, mi madre; Mirta Bustamante y Leonardo González)”. Además, fue miembro de la Orquesta Infantil y de la Orquesta Juvenil, dirigida por Americo Giusti.

El dinero que necesita Inés alcanza los cuatro millones y medio de pesos, para hacer cuatro años del ‘bachelor’ y un ‘master’ de dos años más, además del pasaje. “Una habitación cuesta más de 300 euros al mes. La educación es subvencionada por el Estado, sólo debo pagar 200 euros por semestre. Mi nivel de alemán no es el mejor, reprobar el Test DaF que pide nivel B2, me obliga a hacer un curso que cuesta $1.500.000 aproximadamente. No es menos importante, agregar que el violín que utilizo es prestado”, explica: un instrumento profesional cuesta más de dos millones de pesos.
Ha estado trabajando duro, “en musicales aquí en Santiago, gracias a colegas que me ha ayudado a conseguir esos trabajos (esporádicos, por cierto) y tocando en la calle”.

ESFUERZO FAMILIAR
Para ser aceptada en la Musikhochschule Lübeck (Escuela Superior de Música de Lübeck), tuvo que viajar en abril de este año, y prepararse con una profesora particular (que será su profesora a partir de octubre, Sophie Heinrich) y así estar a un nivel más alto y poder competir contra los extranjeros. “La Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), a través de un fondo concursable, me otorgó una beca (900 mil pesos); esto me ayudó a costear el pasaje, el resto fue esfuerzo de mi familia y un amigo de mis padres”.
El año 2010, la Fundación le otorgó la beca \"Fernando Rosas\" para hacer una pasantía y tener clases particulares con un profesor en Berlín, finalizando el año pasado, con una audición en la Hochschule für Musik \"Hanns Eisler\", “que no resultó como esperaba. De todas formas, esta beca me ayudó a hacer contactos con otros profesores y tener conciencia de un nuevo nivel técnico-musical en mi instrumento. Este año quise volver a intentarlo, pero ya no sólo en Berlín, sino que en más escuelas, y junto a mi pareja (Alonso Urrutia, cellista) que también tenía un profesor esperándolo en ese país, postulamos al Fondart, que tuvo resultado negativo. Durante febrero, marzo y abril, buscamos auspiciadotes… participé en Quien Quiere Ser Millonario Alta Tensión, sin embargo nuestros proyectos no cabían dentro de sus modalidades o no tuvimos llegada”. Finalmente, Inés logró viajar a fines de abril, con el apoyo de amigos y familiares: “Mi madre se endeudó con un préstamo y me fui a cumplir mi sueño”. Ambos, en junio audicionaron en cuatro escuelas: Dresden, Rostock, Lübeck y Detmold. Fue aceptada en tres, “pero elegí Lübeck por el nivel musical. Egresar de ahí implica tener el nivel para estar en la Filarmónica de Berlin”, explica Inés. “Muchos egresados son solistas, músicos de formación completísima y no sólo en violín sino que en todos los instrumentos”.

BECA
La FOJI –Fundación de Orquestas Juveniles- es otra institución que la ha ayudado. “He sido beneficiada con sus becas desde el año 2000, incluso los años 2006 y 2007 gané la Beca ‘Luisa Durán’ por ser la mujer que tuvo la nota más alta (7,0) en sus postulaciones a nivel nacional. He participado en los concursos de violín y música de cámara, resultando ganadora el año 2005 en la categoría hasta 14 años, y 2007 segundo lugar respectivamente. El año 2009, al llegar a Santiago, concursé a la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, de la que soy miembro hasta el día de hoy. Desde el año pasado, a través de audición, logré posicionarme como capo II (se refiere a ser jefe de fila de los Violines II) y actualmente estoy asumiendo el puesto de Concertino o Primer Violín”.

FALTA APOYO
Meritos no le faltan, le sobran, por eso no es menor escucharla pedir ‘ayuda’ para ella y para la música en general. “Necesitamos más apoyo aún, instituciones y personas dispuestas a entregar ayuda monetaria para el arte en general. Sé de colegas que con todo su talento no pueden partir por falta de dinero. Y no es que queramos partir para huir de Chile o mirar de afuera para criticar negativamente. En lo personal, quiero estudiar en Alemania por la calidad y nivel musical de cada estudiante, profesor, músico de orquesta que está allá. Se trata de las herramientas y el ambiente positivo. Este año tuve la oportunidad de conocer a solistas tremendos, de esos que además de su técnica perfecta, emocionan al público, porque su interpretación es pura, toca en lo más profundo”.

Agradeciendo su tiempo infinitamente, saluda cordialmente,
Inés Vega.

97413879

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